¡Santa María de los Dolores Coronada, Madre de Dios y Madre nuestra, te reconocemos como Reina de Álora y de tu Hermandad! Oh Madre, queremos consagrarnos a Ti. Por eso, renovamos con gozo aquel día glorioso en que fuiste coronada, signo de amor y fe de tu pueblo. Virgen María, hoy te entregamos nuestras vidas, nuestras familias y nuestra Hermandad, para que bajo tu corona sigas siendo consuelo en el dolor, fortaleza en la esperanza y guía en el caminar de todos tus hijos.